Niños en un aula rural en Colombia
Programa · Educación

Reconstrucción de Escuelas

Ningún niño debería quedarse sin escuela por vivir lejos. Empezamos donde más cuesta llegar.

El reto

Más de 2.100 escuelas afectadas

El terremoto del 10 de agosto dañó 2.136 instituciones educativas en todo el país. En muchas de ellas las clases se suspendieron de un día para otro, dejando a miles de niños sin un lugar seguro para aprender.

Nota de transparencia: al momento de publicar esta página, las autoridades aún no habían divulgado una cifra oficial del número de niños que quedaron sin escuela por el terremoto. No inventamos ese dato. Publicamos el número verificado de escuelas afectadas (2.136) y actualizaremos esta página cuando exista una cifra oficial de estudiantes.

Escuela rural con mural

Lychavez17, CC BY-SA 4.0

Por qué empezamos por el Chocó

Las escuelas en medio de la nada

El epicentro estuvo en el Chocó, donde la escuela más cercana muchas veces queda a horas de camino en canoa. Estos son los vacíos estructurales que existían antes del sismo —y que ahora son urgencias.

~80%
de la población del Chocó vive en pobreza
79,8%
de las escuelas rurales del país no tienen internet
18,1%
de las escuelas rurales no tienen electricidad
+65%
de los jóvenes rurales de 17–20 años han desertado

Fuentes: DANE (2022–2024), Plan International, Children Change Colombia. Datos estructurales previos al terremoto que explican la fragilidad de la región.

Cómo lo hacemos

De los escombros a un aula segura

1

Evaluamos

Identificamos las escuelas más afectadas y aisladas junto a la comunidad y las autoridades locales.

2

Diseñamos

Proyectamos aulas sismorresistentes, dignas y adaptadas al clima y la geografía de cada zona.

3

Reconstruimos

Levantamos la escuela con mano de obra local, generando empleo y apropiación en la comunidad.

4

Acompañamos

Dotamos el aula y seguimos presentes para que la escuela no vuelva a quedar sola.

«Una escuela reconstruida no es concreto: es la promesa de que ese niño tendrá un mañana.»

Cada aula que levantamos es un punto de encuentro, un refugio y un motor para toda la comunidad.

Ayúdenos a reabrir las aulas del Chocó

Su apoyo se traduce en aulas seguras para niños que hoy no tienen dónde estudiar.